Existen diversas fuentes que sitúan el 4 de agosto de 1954 como el día que consiguió la primera separación completa mediante el procedimiento de lixiviación amoniacal. El hecho de que desde 1953 existiera ya un proyecto y una solicitud administrativa para el tratamiento por vía húmeda de estos minerales de baja ley hace más verosímil aquella fecha.
Por otra parte, D. Angel Maseda Álvarez, en el trabajo de fin de master presentado en mayo de 2019 en la Universidad Politécnica de Madrid, en las páginas dedicadas al "tratamiento del mineral" escribe:
1º.- Que la planta de tratamiento de los minerales de cobre procedentes de la Sierra del Aramo (Texeo), por vía húmeda amoniacal terminó de instalarse en el año 1953. Tenía cinco cubas de ataque de 5 m de diámetro por 4 m de altura, seis depósitos para soluciones amoniacales de 240 m³, dos calderas Babcock de 100 m², ciclo de cinco días, una cuba diaria de 120 toneladas y un rendimiento del 80 %. (pág. 48)
2º.- Asimismo, nos dice que, según un "estudio inédito del profesor Suárez Fernández", la concentración gravimétrica alcanzaba el 17 % de Cu y la lixiviación amoniacal recuperaba aproximadamente el 78 %.
Igualmente, señala que la planta tratamiento de los minerales procedentes de las Minas de Texeo - Minas del Aramo - que según él mismo manifiesta acaba instalarse en el año 1953, era la primera en utilizar el método de lixiviación en España, añadiendo a continuación que, posteriormente -año 1956 - se construiría, siguiendo el método utilizado por Metastur, en Rioseco (Riosa), una nueva planta en la Mina Delfina, en el Concejo de Cabrales, concretamente en Ortiguero (pág.47).
También se dice que la planta de lixiviación amoniacal de Rioseco (Riosa) fue la primera de esta tecnología implantada en Europa.
Como no encontrábamos una fuente clara de esta afirmación, indagamos por nuestra cuenta llegando a la conclusión de que en el año 1953 parece que no existía ninguna planta de tratamiento de minerales de cobre por via húmeda amoniacal de las caracteristicas de la de Rioseco. En consecuencia, no sería la primera de España sino también de Europa occidental (no tenemos datos de la extinta Unión soviética).
Los principales antecedentes a nivel internacional de plantas de lixiviación amoniacal de caracteristicas similares a la de Rioseco (Riosa) pero de mucha más amplitud se sitúan en instalaciones industriales de Estados Unidos: Kennecott - Alaska, año 1916 y Calumet & Hecla, en Michigan, año 1917. La razón por la que utiluzarón el método de la lixiviación por vía húmeda amoniacal, a pesar de su gran coste, tenía una explicación: el mineral de cobre estaba acompañado de caliza y dolomía. Precisamente lo mismo que sucedía en Las Minas de Texeo - Minas del Aramo, (Riosa). Para nosotros esa es la razón, de que estas grandes instalaciones, fueron la fuente de inspiración de los químicos de Metastur, Joaquín Carroquino y José Rodríguez. Ellos lograron trasladar a Asturias en el año 1953 una tecnología industrial que hasta entonces aparece asociada fundamentalmente a Norteamérica.
Durante casi 40 años, ningún país de la Europa Occidental (Francia, Alemania, Reino Unido o Italia) replicó este sistema a escala comercial. En Europa se prefería la lixiviación ácida tradicional (con ácido sulfúrico), como la de Minas de Riotinto, porque la mayoría de sus yacimientos de cobre eran sulfuros masivos o estaban encajados en pizarras y esquistos (ganga silícea) a diferencia de las Minas del Aramo, donde los minerales de cobre (malaquita , azurita ..) estan encajonados en la caliza de montaña y dolomías.
Cuando el mineral de cobre está asociado a una ganga muy caliza, como ocurre en las Minas del Aramo, la lixiviación con ácido sulfúrico presentaría un problema importante: el ácido no actúa únicamente sobre los compuestos de cobre, sino que es consumido masivamente por el carbonato cálcico de la roca
Esto no quiere decir que en Europa no se conociera este sistema de aprovechamiento máximo de los minerales de cobre. Hay referencias escritas, como la de A.S. Schott de 1927 ("Die Ammoniaklaugung von kupfererzen" -la lixiviación amoniacal de minerales de cobre -), pp. 331-338.
De hecho, en la zona conocida por los trabajadores como «la húmeda», en las inmediaciones de la chimenea —término quizá relacionado con la actividad de lixiviación por vía húmeda amoniacal—, la empresa disponía de un completo laboratorio al frente del cual estaban los químicos D. José Rodríguez y D. Joaquín Carroquino, tal como nos contó Amada Fdez Hevia, trabajadora durante 5 años en las cintas de selección del mineral.
Las plantas de tratamiento por lixiviación y la de isodromía estaban adosadas y recibían el mineral a través de una tolva común, a la que llegaba transportado mediante cable aéreo. A pesar de que las instalaciones han sufrido un fuerte deterioro, aún hoy, después de las últimas labores de recuperación llevadas a cabo entre 2010-2011, se puede comprobar cómo era la distribución de las distintas partes de que constaba el conjunto: lavaderos, plantas de isodromía y lixiviación, talleres..., que, además, podéis comprobar en el reportaje fotográfico.
Con el procedimiento de lixiviación amoniacal, el mineral, una vez molido, pasaba a la tolva reguladora para, a continuación, ser transportado mediante una cinta a los depósitos de tratamiento, añadiéndose agua y amoniaco como solución de lixiviación. Estas soluciones amoniacales se concentraban en sales de cobre que eran conducidas a un depósito evaporador de dos cuerpos.
En un principio, el mineral era lavado al pie de las bocaminas en el piso 2º, con agua procedente de la "Fuente Sayan", que había sido captada a este fin y que mediante tubería de gres de unos 6 ctms. era trasladado a un depósito - que aún existe- para después ser conducido hasta las balsas donde se lavaba el mineral.
Fuente Sayán:
Conducción de agua con tubería de gres desde la Fuente Sayán hasta el depósito sito en el piso 2º de las minas de Texeo, donde se lavaba el mineral de cobre inicialmente:Depósito de agua procedente de la Fuente Sayán en el piso 2º de Las Minas de Texeo . El agua era utilizada para lavar el mineral de cobre:

También aquí eran las mujeres las encargadas de realizar esta labor; para ello utilizaban una criba a la que las mujeres denominaban "palanquín". Estaba colocada en posición inclinada, y disponía de un brazo -"palanquín" - que, accionado, permitía mover la criba, mientras que otra mujer se encargaba de remover el mineral.
El mineral era transportado, en un principio, entre los pisos mediante planos inclinados y, después, mediante cable aéreo hasta las instalaciones de Rioseco para su selección y tratamiento.
El sistema de transporte inicialmente, mediante planos inclinados y después a través del cable aéreo, resultaba costoso y de difícil mantenimiento. Esta fue la razón por la que METASTUR, inició la construcción de un transversal a nivel de la cota de 705 m. -dirección este/oeste -, por encima y en las inmediaciones de los lavadero y plantas de tratamiento del mineral, en la zona conocida por los trabajadores como "Casa Candanal", sin embargo, algunos autores la denominan "El Socavón de Rioseco", quizá relacionándolo con "El Socavón" de La Campa Les Mines, en Texeo. Este transversal que tiene 900 m., pretendía llegar a la vertical de las labores mineras. De esta forma, mediante pozos verticales podrían bajar el mineral, por el principio de gravedad, hasta la cota 705 m, donde estaban las instalaciones de tratamiento del mineral.
Transversal de "La Casa Candanal" o Socavón de Rioseco, a 705 m. de altitud (900 m de longitud), del que se han restaurados unos 200 m. en el año 2015:
Interior del transverdal de La Casa Candanal o Socavón de Rioseco a705 m de alt. (900 m. de longitud) del que se restauraron unos 200 m. en el año 2015:
Sin embargo, esta instalación nunca llegó a conectar con las plantas superiores ya que, cuando estaba prácticamente terminado, se produjo el cierre de la empresa en el año 1960, como consecuencia de los bajos precios del cobre.
11º.- NOCIONES GEOLÓGICAS Y MINEROLÓGICAS.-
Siguiendo el hilo de la exposición de Dory, éste pone de manifiesto la dificultad que ha tenido para plasmar en los planos la dirección de los múltiples filones que se encuentran en el interior de las minas para obtener una reproducción exacta de las labores antiguas. Para no inducir a confusión, solamente estudia dos de dichos filones. Según él, la regularidad de la marcha, según la dirección, es igual a la uniformidad de la pendiente de los criaderos. Define la potencia de los filones, que varía entre 30 centímetros y los 2 metros; los hastiales estaban formados de dolomía rosada encajada en la caliza carbonífera. La dolomía rosa si, en general es dura, en los soplaos se transforma en deleznable. Por último, concreta que la masa de estos filones está constituida por dos minerales metalíferos: EL COBRE Y EL COBALTO. El cobre formado por el óxido negro, con una ley entre el 15 y el 25 %. Esta mena está cubierta por una capa azul o verde que procede de la transformación del óxido en carbonato (azurita y malaquita); el cobalto está también en forma de óxido, es negro y duro, compacto, pudiendo confundirse, a primera vista, con la mena del cobre (azurita). Se encuentra diseminado en la masa dolomítica que forma los hastiales y sobre todo en la proximidad de los soplaos o geódas: la ley puede alcanzar hasta el 33% de cobalto metálico.
Lámina 7. Revista Minera.
Concluye con una explicación sobre el carácter sedimentario de los filones, teniendo en cuenta la gran regularidad de los criaderos, tanto en su inclinación como en su dirección, y nos dice que, la transformación de la caliza en dolomía se debe a las aguas magnesianas que habría sido seguida de líquidos, que contenían los metales de cobre y de cobalto en suspensión, y estos se habrían precipitado sobre un fondo desigual y en las grietas, dando lugar a esta serie de filones actuales.
En la última parte de su Memoria, Alfonso Dory nos ofrece un amplio estudio sobre EL COBALTO, el otro mineral que, junto al COBRE, está presente en los filones de las Minas de Texeo.
Comienza por referirse a su historia y a su presencia en la época de los egipcios (piedras azules artificiales), en vasos griegos y romanos; la palabra cobalto ya aparecía en los escritos de Paracelso. Se empleaba para referirse a un genio maléfico de las minas que las hacía improductivas o para referirse a ciertos minerales cuya descripción no era bastante precisa para poder reconocerlos en el tiempo en que redactó su Memoria.
Nos dice que, desde el siglo XVI, se usaba para el esmalte destinado a dar color azul al vidrio. Fue aislado por Brand en 1738, sin poder obtenerlo en estado puro. Nos relaciona los principales minerales que contiene el cobalto en su estado natural (óxidos, seleniuros, sulfoarséniuros, arseniatos, sulfuros, arséniuros, sulfatos y carbonatos) y nos dice que se encuentra en estado metálico aleado con el hierro y el níquel en los meteoritos.
Las menas del cobalto son la absolita, la esmaltina y el cobalto gris.
En cuanto a sus propiedades: es de color gris claro con un tinte rojizo, pulimentado tiene el color de la plata, es duro y exige para fundirse la misma alta temperatura que el hierro, no es volátil y su densidad es de 8,5 a 8,7 y es magnético. No le ataca ni el aire ni el agua a temperatura normal, al calor se oxida, lentamente y a temperatura elevada arde con llama roja.
La absolita (óxido natural) es un mineral de manganeso que contiene más o menos cobalto y que se puede cortar con un cuchillo.
Según Dory, el mineral de cobalto del Aramo es muy diferente a pesar de ser un óxido, no contiene más que indicios de manganeso, níquel y hierro, es compacto, duro y no se deja cortar fácilmente con el cuchillo, su ley puede alcanzar hasta un 86 % de cobalto metálico, reducido a polvo su color es negro con un tinte azulado.
También nos describe sus usos: El óxido de cobalto se usa para la decoración de porcelanas, para producir azules muy hermosos que resisten altas temperaturas; sirve también para preparar el verde Rinmann, que es óxido de zinc coloreado por una pequeña cantidad de óxido de cobalto.
Los minerales mixtos de níquel y cobalto sirven para preparar un vidrio llamado esmalte. El cobalto se emplea, también, para cubrir otros metales y remplazar al niquelado.
Por último, se refiere al procedimiento de fabricación del cobalto. Nos dice que, debido a la dificultad que existe para la obtención de la mena del cobalto, se han utilizado gran número de procedimientos que las empresas fabricantes guardan con mucho celo.
Detalla los siguientes:
-Procedimiento Herrenschmidt (lo describe exhaustivamente).
-Procedimiento G. Schoeneis (lo describe).
-Procedimiento David Levat (lo describe).
12º.- VALOR INDUSTRIAL DE LA EMPRESA.-
Dory está seguro de la gran riqueza de las Minas de Texeo recién descubiertas por VAN STRAALEN y para demostrar la rentabilidad de la explotación en aquel momento, hace una valoración de la empresa. Para ello va desgranando todos los elementos positivos que concurren y que avalan su explotación:
· La gran regularidad de los filones.
· Su riqueza en cobre y cobalto.
· La gran cantidad de escombros que rellenan las labores y contienen mineral.
· La gran calidad de la mena de cobalto que, además posee una dureza notable que evita pérdidas en el arranque y es muy pura, con una ley extremadamente elevada (32% de cobalto metálico).
· Facilidad de contar con fuerza motriz natural.
· Proximidad y coste económico del combustible, de buena calidad, para la obtención de las menas.
· Mano de obra muy barata.
Todos estos elementos conforman un conjunto de circunstancias favorables que dan a esta empresa un gran valor industrial.
Aparte de los elementos positivos relatados que ya, de por sí, son suficientes para avalar la explotación de las minas, añade otros factores que aumentarían, aún más, la rentabilidad de la explotación:
· Los rellenos de las minas: que ocupan 12.000 metros cuadrados hasta la profundidad de 150 m. en la parte reconocida y que contienen aún de un 12 a un 14 % de cobalto, según los concienzudos análisis realizados tanto en Francia como en España.
· La riqueza de los filones: De las distintas inspecciones llevadas a cabo en aquel momento, llegaron a constatar que las Minas de Texeo encerraban, todavía, una considerable riqueza por explotar, sin tener en cuenta el mineral que, indudablemente, existe en profundidad por debajo del nivel donde se detuvieron los mineros primitivos.
· Que los primitivos mineros desechaban el cobalto:
Teniendo en cuenta que el cobalto unido al cobre da a este último cualidades perniciosas y que el nombre antiguo de Kubalt, significa maleficio y así fue reconocido desde la antigüedad más remota, los primeros explotadores de este yacimiento se dedicaron a apartar cuidadosamente las partes con cobalto de los filones dejándolas, o bien sin arrancar o bien arrojadas a los rellenos.
13º.- MENCIONES PREVIAS A LA EXISTENCIA DE LAS MINAS DE TEXEO, ANTES DEL REDESCUBRIMIENTO EN 1888.-
En la historia de las Minas prehistóricas de cobre de Texeo (Riosa), siempre se parte del año 1888, año en que fueron redescubiertas por el Ingeniero belga, D. Alejandro Van Straalen, sin embargo, con anterioridad ya existen menciones escritas sobre su existencia y, de hecho, los habitantes del lugar sabían que allí había habido minas, ya que pastoreaban en estos parajes que, además, conocían con un topónimo muy clarificador: "La Campa les Mines".
Recientemente, hay autores, como D. Luis Jesús Llaneza (miembro del RIDEA) y el escritor D. Alvaro Álvarez Gascón, que mantienen que el ingeniero francés, D. Adriano Paillette (1809-1858) fue la primera persona que mencionó la existencia de las Minas de Texeo (Riosa) en el año 1855, treinta y tres años antes de que D. Alejandro Van Straalen (1888) las redescubriera oficialmente. Así lo manifestaron en la conferencia dada en la Casa de Cultura de Riosa el 7 de noviembre de 2018 titulada "Vindicación de Adriano Paillette como descubridor de las Minas de Texeo"
D. Luis Jesús Llaneza D. Alvaro Álvarez Gascón
Para Luis Jesús Llaneza la referencia más importante que indica que Paillette fue el primero que mencionó por escrito la existencia de las Minas de Texeo, aunque no diga su nombre, se encuentra en su publicación en la Revista Minera (Tomo VI, 15 de mayo de 1855), Paillette, hace una pequeña mención a un criadero cobrizo por "encima del pueblecito de Llamo" . Esa mención la hace en la pág. 299-300 del trabajo publicado en esa revista titulado "Estudios químico-mineralógicos sobre la caliza de montaña ( (caliza metalífera o carbonera) de Asturias". La referencia exacta cuando habla de La Sierra del Aramo es la siguiente: ".... En su masa se han encontrado encima del pueblecito de Llamo labores sumamente antiguas en un criadero cobrizo, ..."
Hay otra mención realizada por Máximo Fuertes Acevedo, en 1880, en su obra "Minerología Asturiana", págs. 178-180, al hablar del cobre; primero hace referencia a los hallazgos en Lena para después, referirse a la Sierra del Aramo: “ ... No menos restos encontrados en la Sierra del Aramo, en las inmediaciones del pueblo de Llamo". Se trata de un referencia, también corta y muy similar a la de Paillette, por lo que nosotros creemos que Fuertes Acevedo leyó la referencia de Paillette.
Una cosa que está meridianamente clara es que los habitantes del lugar, conocían de su existencia con bastante anterioridad al descubrimiento de Van Straalen, porque pastoreaban por la zona, de hecho, como decíamos, denominaban al paraje donde se hallaban las minas "La Campa Les Mines", topónimo que, sin duda, tiene su origen en la existencia de las citadas minas de cobre y cobalto.
Sin embargo, llama nuestra atención que Paillette diga ".. se han encontrado .." o que, dado su prestigio de analista, no hiciera referencia al análisis del criadero de Las Minas de Texeo, como hacía con el resto de los yacimientos que visitaba y que dejaba reflejado en sus publicaciones.
Si realmente hubiese estado allí y explorado las minas, lo hubiese analizado con la profundidad que le caracterizaba y el honor del descubrimiento hubiese sido para él y lo hubiera dado a conocer.., porque hubiera encontrado todo lo que encontró Van Satraalen en 1888 y después publicó Dory en su Memoria en el año 1893 en la Revista Minera, Metalúrgica y de Ingeniería.
La única explicación plausible que podría darse, en el caso de hubiera estado allí, es que reconociera que allí había un yacimiento de cobre pero no lo exploró, o lo exploró muy someramente porque pensaba hacerlo más adelante y no lo hizo porque la muerte se lo impidió. Murió joven, con 49 años (1858 -tres años después de su publicación-).
14.- PROBLEMAS EN EL INICIO DE LA EXPLOTACIÓN.-
El inicio de la explotación moderna de las Minas de cobre de Texeo (Riosa), en la vertiente oriental de la Sierra l´Aramo, estuvo marcada por un largo litigio administrativo sobre la concesión minera. Y es que, en el mes de julio de 1888, D. Dámaso de Iruegas y Cárcamo, vecino de Madrid, había solicitado del Gobierno Civil de Oviedo la inscripción de una mina de cobre denominada "Rosario" en el Mayéu de Texeo (Riosa), vertiente oriental de la Sierra l´Aramo, tal como aparece en el Boletín Oficial de la provincia de fecha 04-07-1888, varios meses antes del redescubrimiento oficial de las Minas de Cobre de Texeo por el ingeniero belga, D. Alejandro Van Straalen (septiembre de 1888)
Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo, nº 151, de fecha 4 de julio de 1888, en el que se publica en la "Sección de Fomento", por el Jefe de dicha sección del Gobierno Civil de Oviedo, D. Julio Cesar Patiño, el anuncio con la solicitud formulada por D. Dámaso de Iruegas y Cárcamo, vecino de Madrid, para el registro de treinta hectáreas de la mina de cobre y otros conocida por el nombre de "Rosario", sita en terreno común del Puerto del Aramo o de Los Veneros, paraje llamado Majada del Tejeo o Texeo, término de Llamo, Concejo de Riosa...:
El ingeniero belga, D. Alejandro Van Straalen que, por aquella época, era director de la Mina de cinabrio de la Soterraña (Lena), es lógico que llegara a tener conocimiento de esta solicitud, al estar el paraje de Texeo, en la vertiente suroriental de la Sierra l´Aramo, relativamente cerca de la explotación que él dirigía. Reconoció la zona, en el mes de septiembre de 1888 y, aprovechando la falta de concreción y precisión existente en la solicitud de D. Damaso Iruegas, en el mes de noviembre, realizó su propia solicitud, coincidiendo, en parte con los terrenos ya solicitados previamente. La denominó "Teresita", con una extensión idéntica -30 hectáreas - pero con una delimitación mucho más concreta y haciendo referencia a que la estaca que señalaba el "punto de partida" estaba frente a una explotación antigua. Su solicitud aparece recogida en el Boletín oficial de la Provincia de Oviedo, nº 256, de 20 de noviembre de 1888
Boletín Oficial Nº-265 de fecha 20 de noviembre de 1888. Anuncio publicado en la "Sección de Fomento" por el Gobernador Civil de la provincia, D. Ramón Larroca, con la solicitud formulada por D. Alejandro van Straalen, vecino de Muñón Cimero (Lena) para el registro de 30 hectáreas de una mina de cobre y otros, conocida como "Teresita", sita en terreno común del Monte Aramo, paraje llamado valle de Tejedo, sito en Peña Blanca, parroquia de Santa María de Riosa. " .. Se tomará como punto de partida una estaca que se halla frente a una labor antigua ...".
Hoy en día ese lugar, situado en el "Rincón de la Campa les Mines", se le conoce como "Punto de Partida" y la labor antigua que menciona, son las labores prehistóricas realizadas en el calcolítico tardío para la obtención del cobre:
Transcripción del anuncio publicado en el Boletín Oficial Nº-265 de fecha 20 de noviembre de 1888:
D. Ramón Larroca, Caballero Gran Cruz de Isabel la Católica y Gobernador civil de esta provincia Hago saber: Que D. Alejandro van Straalen, vecino de Muñón Cimero, ha presentado solicitud de registro de 30 hectáreas de la mina de cobre y otros que se conocerá con el nombre de “Teresita”, sita en terreno común del monte Aramo, paraje llamado Valle Tejedo, sitio de Peña Blanca, parroquia de Santa María de Riosa, concejo de Riosa, lindante a todos vientos con monte común. Verifica su designación en la forma siguiente: Se tomará como punto de partida una estaca que se halla frente a una labor antigua, cuya entrada está poco más o menos determinada por una visual al Monte sacro 20º Este y por otra al pico Prado Redondo 92ª Este también. Desde esta estaca se medirán en dirección Norte 150 metros plantando la primera estaca, desde ésta a 2º en dirección Oeste 350 metros, de 2ª a 3ª en dirección Sur 600 metros, de 3ª a 4ª dirección Este 500 metros, de 4ª a 5ª en dirección Norte 600 metros, 5ª a 1ª en dirección Oeste 150 metros cerrando el rectángulo. Y habiendo admitido el indicado registro, se publica en el Boletín Oficial a fin de que dentro del plazo de 60 días puedan producirse cuantas oposiciones estimen convenientes, los que se consideren con derecho al todo o parte del terreno solicitado, o los dueños de las fincas que tuviesen que reclamar, según se preceptúa en los artículos veintitrés y veinticuatro de la ley vigente de Minas. Oviedo 2 de Noviembre de 1888. El Gobernador Ramón Larroca.
En un principio, la Administración, en base al informe del ingeniero D. Guillermo de La Sala, encargado de las actuaciones, fue contraria a las pretensiones de inscribir la mina "Teresita"(8050) que solicitaba D. Alejandro Van Straalen, al considerar que coincidía con la solicitud previa de D. Dámaso de Iruegas y su mina "Rosario" (7.946). Pero, posteriormente, Van Straalen, logró que el Jefe del Distrito Minero de Oviedo, D. José Suárez, se hiciera cargo personalmente del informe sobre su solicitud y, mediante un nuevo informe, la Administración acepta la petición de la inscripción de la Mina de cobre "Teresita" a nombre de D. Alejandro van Straalen (acta de 28 de septiembre de 1891)
Quizá esta versión se acerque más a la realidad del "cómo" y del "por qué" se produjo el redescubrimiento de las minas Prehistóricas de Texeo (Riosa) por parte de D. Alejandro Van Straalen en el año 1888. La versión que aparece en una nota a pie de página en la Revista Minera en el año 1893 (obra de la redacción de la Revista), quizá sea un tanto novelada:
"Andaba el Sr. Van Straalen buscando con varios amigos una oquedad de la caliza que había sospechado fuera producida por la mano del hombre y desesperaba ya de encontrarla cuando se fijó de pronto en que las hojas de un árbol corpulento se agitaban extraordinariamente a pesar de la calma absoluta que reinaba en la atmósfera. "Acercose para descubrir la causa de tal rareza y vio que al pie de árbol existía una chimenea por donde salía violentamente una columna de aire fresco. Reconocida la chimenea se encontraron las primeras labores antiguas"
15º.- CONCLUSIONES.-
Dory explica en su Memoria que, hasta aquel momento (1893), tan sólo se habían llevado a cabo las instalaciones necesarias para la preparación y el transporte, dividiéndolas en dos apartados:
- Preparación:
a) En el exterior:
· Un camino de 6 Km., serpenteante, con 52 revueltas en la ladera Oriental del Aramo, que enlaza las instalaciones con el camino vecinal de Riosa a Lena.
· Una vía férrea que comunicaba las bocaminas con la zona de almacenamiento, donde apartaban, lavaban y se guardaban los minerales.
· Casas para los obreros, fraguas, oficinas y laboratorios.
Todo ello forma un conjunto de instalaciones suficientes para iniciar los trabajos de explotación.
b) En el interior de las Minas:
Se ha facilitado el acceso a las antiguas labores con instalación de escaleras y franqueado las excavaciones, lo que ha permitido formarse una idea de la extensión de los trabajos y de la magnitud de la riqueza de los filones. Se ha ensanchado la galería San Vicente a la espera de que un transversal llegue a cortar las explotaciones del nivel inferior.
-Transporte:
La distancia entre las bocaminas y la estación del ferrocarril del Norte, en Pola de Lena, es de 12 km. y el transporte solamente podía hacerse a lomos de caballerías, lo que recargaría el precio de la tonelada en 20 pts.
Tomando como referencia a París, Londres o Hamburgo como puntos de consumo, el precio de los transportes sería de 40 francos.
Para disminuir este coste, considera Dory como factor importante la construcción de lavaderos para los escombros en las bocaminas y aparatos para reducir en la proporción 10:1 la proporción de gangas y obtener matas cobrizas con un 50% de cobre y matas cobrizas-cobaltíferas con un 25 ó 30 % de cobalto.
De esta forma se obtendría un producto con una ley uniforme muy homogéneo, que facilitaría la determinación del valor exacto, cuestión importantísima, según él, en el cobalto, tan raro y, por lo mismo, tan precioso.
Otra ventaja que supondría la instalación de los lavaderos sería la posibilidad de una explotación a mayor escala, ya que el transporte, como estaba organizado, lo limitaba.
La perforación de transversales simultáneamente con las instalaciones para el beneficio local de las menas, dará un nuevo vuelo a estos trabajos
Su última conclusión es una auténtica premonición cuando dice: “La visita de estas minas ofrecerá a los aficionados a la Paleontología y Arqueología y a los ingenieros, un vasto campo fértil desde el punto de vista de sus estudios.”
Por nuestra parte, solamente nos cabe decir que la Memoria de Alfonso Dory, publicada en la Revista Minera en el año 1893, es una auténtica tesoro y fundamentamos esta afirmación, principalmente en cuatro motivos:
a) Dory es un testigo presencial de primera mano, que participa en las acciones tomadas al inicio de la explotación del yacimiento y pocos años después publica su Memoria sobre Las Minas de Cobre y de Cobalto de Rioseco.
b) La forma magistral con que traslada al papel sus experiencias, tanto desde el punto de vista profesional como personal.
c) Que aún hoy, habiendo transcurrido más de ciento veinticinco años desde su publicación, sigue plenamente vigente, siendo un instrumento imprescindible para cuantos quieran acercarse al gran acontecimiento del descubrimiento de las Minas de Cobre y de Cobalto de Texeo.
d) El descubrimiento de estas Minas, plasmado por Dory en su Memoria, ha permitido poner al Concejo de Riosa en el candelero, permitiendo que fuera conocido a nivel mundial a finales del siglo XIX.
SEGUNDO.-
LAS NUEVAS INVESTIGACIONES SOBRE LAS MINAS DE TEXEO.-
No se equivocaba el Sr. Dory en la conclusión final de su Memoria, tal como hemos reflejado, porque desde la fecha de su publicación (1893), hasta nuestros días se han llevado a cabo diferentes estudios y se han realizado diversidad de publicaciones, algunas de ellas profundamente científicas, sobre un tema de tanto interés como este. Igualmente se han desarrollado campañas de investigación arqueológica, que han dado lugar a descubrimientos sorprendentes.
De entre todas, nosotros queremos destacar las realizadas, en dos fases, por D. Miguel Ángel De Blas Cortina, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo:
- La primera en 1987 y cuyos resultados fueron recogidos en el trabajo denominado “Minas Prehistóricas del Aramo (Riosa)”. Campaña Arqueológica de 1987. Incluido en el Libro Excavaciones Arqueológica en Asturias (1987-1990). Principado de Asturias, Consejería de Cultura y Deportes. 1992.
Paulino Martínez Vázquez, fue el guía del Catedrático de la Universidad de Oviedo, D. Miguel Ángel De Blas Cortina, en las Minas de Texeo, al ser un perfecto conocedor de las mismas, debido a que trabajó en las mismas durante años, muchos de ellos como vigilante. Aquí le vemos después de salir de la mina. Esta foto fue utilizada por el catedrático en algunas de sus conferencias sobre este yacimiento, en agradecimiento por su colaboración:
- La segunda en 2005: Vista la importancia del yacimiento desde el punto de vista arqueológico y teniendo en cuenta los resultados de la primera campaña, en el año 2005, gracias al convenio suscrito entre la Universidad de Oviedo, la Consejería de Cultura, que cuenta con la colaboración de HUNOSA y el apoyo económico de Cajastur, se inicia una nueva Campaña Arqueológica, que ha permitido dar un gran impulso a los trabajos arqueológicos que se desarrollan en las minas prehistóricas de cobre y de cobalto de Texeo, en Rioseco (Riosa), trabajos que se encargan al mismo catedrático con quien colabora el ingeniero de minas D, Manuel Suárez utilizando mineros del Pozo Montsacro y que dieron como resultado el extraordinario hallazgo en el mes de julio de 2006 de un nuevo esqueleto completo, con una antigüedad de más de 4.000 años, en el lugar conocido como “Rincón de La Campa Les Mines”
D. Miguel Ángel de Blás Cortina, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo:
El propio catedrático manifestaba a la prensa su sorpresa ante el hallazgo producido, teniendo en cuenta que las Minas han sido explotadas desde la Prehistoria por distintas culturas; el mismo afirma que no hay en Europa ninguna mina prehistórica que reúna las singularidades de la riosana.
El esqueleto se hallaba en un conducto estrecho y con pendiente muy fuerte, algo así como un tubo, en el paraje conocido como “Rincón de la Campa Les Mines”. Estaba tapado por escombros y teñido de sales de cobre como ocurre con los cráneos que hay en el Museo Arqueológico de Oviedo.
Esqueleto completo hallado en el mes de julio de 2006 en las Minas Prehistóricas de Cobre de Texeo (Riosa) por el Equipo de Investigación arqueológica del Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, D. Miguel Ángel de Blas Cortina, que se halla depositado en el Museo Arqueológico de Asturias con una antigüedad entre 3.800 y 4.600 años:
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Conocida la datación de las localizaciones, el catedrático De Blas Cortina, calcula que el esqueleto tiene entre 3.800 Y 4.600 años de antigüedad. Corresponde ahora a los expertos en antropología física determinar si corresponde a un hombre o a una mujer, si era joven o anciano, alto o bajo, musculoso o débil y se tenía alguna enfermedad. El cráneo no parece tener ninguna lesión visible, aunque, eso no quiere decir que no tuviera otras lesiones. Esto hace pensar que no murió en la mina, parece, más bien, que llevar los cuerpos a la mina, era un rito cultural, una ceremonia que deja ver la relación de los mineros con las minas y sus creencias.
Lo cierto es que se han encontrado más de veintiséis esqueletos en las Minas de Texeo y que, según él, todos los estudios demuestran que no son producto de accidentes de mina sino que reutilizaban las galerías ya explotadas y abandonadas como lugares de enterramiento. Concluye diciendo que esta forma de enterrar a sus muertos era un rito de la cornisa cantábrica, ya que en otras minas de cobre del Continente europeo (Austria, Irlanda), no ha aparecido ninguno.
Esta tesis ha sido desarrollada por el catedrático De Blas Cortina, en un trabajo titulado “La mima como ámbito infra terreno y el cadáver como ofrenda ritual”. “A propósito de los esqueletos humanos hallados en las explotaciones cupríferas del Aramo”. Se trata de un trabajo integrado en el libro “Mineros y Fundidores en el inicio de la edad de los metales”. “El Midi francés y el Norte de la Península Ibérica”, editado con la coordinación y dirección de Julio Fernández Manzano y José Ignacio Herrán Martínez, publicado en 2003.
Con la tesis del catedrático De Blas Cortina, coincide Dª María Fernanda Fernández Gutiérrez, según recoge en la ponencia presentada en el IV Congreso Internacional sobre Patrimonio Geológico y Minero celebrado en Utrillas (Teruel) el 25 y 28 de setiembre de 2003, titulada “Nueva aproximación a las Minas de cobre y de cobalto de la Sierra del Aramo: La explotación contemporánea y el enclave de Rioseco-Riosa (Asturias)”
No obstante, de esta tesis discrepa el equipo coleccionista minero investigador (GRUCOMI) que considera que los fósiles humanos de las Minas del Aramo, son consecuencia de un accidente de trabajo. Esgrimen tres argumentos para apoyar su afirmación:
1º.- Todos los testimonios de quienes describen los restos empezando por el propio Dory (1893), no dudan que aquellos hombres murieron trabajando.
2º.- Todos eran jóvenes o varones.
3º.- Estaban acompañados de herramientas y no de abalorios, como suele ser más común en la preparación del viaje al más allá.
Respecto a esta discrepancia hemos de decir lo siguiente:
Tanto De Blas Cortina, -aparte de otros razonamientos- como Grucomi, fundamentalmente, creemos se basan en la Memoria de Dory para apoyar sus tesis, concretamente en el siguiente párrafo:
“Los cuatro primeros esqueletos fueron hallados en una galería que por ese motivo, la denominan “de los esqueletos”; dos de ellos estaban cogidos por un hundimiento en el que encontraron la muerte, pues uno conservaba el martillo junto a su mano, los otros dos estaban sentados con las piernas juntas y la rodilla a la altura de la barba, teniendo también uno de ellos el martillo cerca de su mano. En esta postura enterraban a sus muertos los hombres primitivos.”
De Blas Cortina en la segunda parte del párrafo: “…los otros dos estaban sentados con las piernas juntas y la rodilla a la altura de la barba, teniendo también uno de ellos el martillo cerca de su mano. En esta postura enterraban a sus muertos los hombres primitivos.”
GRUCOMI en la primera parte del párrafo: “…dos de ellos estaban cogidos por un hundimiento en el que encontraron la muerte, pues uno conservaba el martillo junto a su mano.”
Sin entrar en disquisiciones, del análisis de lo escrito en la Memoria, la conclusión más lógica es que Dory pensara en las dos posibilidades: unos murieron en accidente y otros, la mayoría, eran enterramientos rituales, tal como defienden Miguel Ángel De Blás Cortina y María Fernanda Fernández Gutiérrez.
Retomando el hilo de la exposición, De Blas Cortina, en su trabajo, manifiesta que, a día de hoy, es imposible conocer, con exactitud el número de esqueletos aparecidos en las Minas de Texeo –Rioseco (Riosa), debido a la dispersión que han sufrido y que ya lamentaba E. Eguren (1918) y que también aconteció en hallazgos posteriores.
Haciendo una recopilación desde el año en que fueron descubiertas las minas (1888) menciona, en primer lugar, dieciséis esqueletos computados por Dory; además, fueron medidos otros tres cráneos por Eguren (1917-1918). En 1938 se produjo un nuevo hallazgo craneal y varios huesos largos en 1949. En 1950 aparecen dos nuevos cráneos además de otros huesos, varios fragmentos de otro cráneo y dos mandíbulas, una de ellas pertenecía a uno de los cráneos señalados (Uria 1950). En las Excavaciones realizadas por el propio De Blas Cortina, en la campaña de 1987, se hallaron una mandíbula y varios huesos largos (de aquella se sabe su cronología radio carbónica: segundo milenio A.C.). A este resumido catálogo se le agrega otro cráneo inédito que fue depositado en el Museo Arqueológico de Oviedo en el año 1996, otro, del cual se ignora su destino y que estuvo en manos de un topógrafo de Mieres que trabajó en la última etapa de la explotación de las Minas, más otro más depositado en la Escuela Superior de Minas de la Universidad de Oviedo.
En definitiva, el cómputo de fósiles humanos en las minas podría oscilar entre 26 individuos o 19, en el supuesto que los medidos por EGUREN procedieran del primer grupo y que uno de los hallados en 1950, fuera de los que circularon en manos de los particulares señalados.
De Blas Cortina señala, y con razón, que un grupo de entre 19 y 26 cadáveres descubre una realidad antropológica más que notable, aún excluyendo las referencias orales que no han podido ser contrastadas.
Esto escribía el ilustre catedrático de la Universidad de Oviedo en 2003, pero en el año 2006, en el transcurso de las labores arqueológicas desarrolladas por el propio De Blas Cortina, se descubre un nuevo esqueleto completo que habrá que añadir al catálogo.
Por otra parte, también, de otros fósiles humanos hallados a los que se hace referencia de forma oral, bien por parte de los trabajadores de las cintas de escogido o bien por algunos de los trabajadores técnicos de la explotación en la última etapa, como a los que hace mención en el trabajo Valle de Riosa, minero desde la Prehistoria, redactado por Pedro Fandós Rodríguez, José Antonio de San Antonio y Txema Ordóñez Fernández (GRUCOMI). En este trabajo se refieren a la colección de fósiles humanos en poder de D. Angel Vázquez, capataz de la explotación en su última etapa y fallecido en 2005, los cuales habían sido rescatados en 1960, un cráneo completo, otro incompleto y varios huesos largos, además de varios útiles de trabajo.
Como experiencia personal puedo añadir que, en una de mis conversaciones con D. Ramón Iglesias Laviades, que había sido capataz jefe de las explotaciones en su última etapa, supe de la existencia de gran número de fósiles humanos y de herramientas de trabajo, martillos, mazas etc. que el guardaba en su casa de Colloto. Al ver que estaba interesado en conocer su colección me invitó a su casa y, puede contemplar la gran cantidad de fósiles que conservaba, sobre todo herramientas y útiles de trabajo utilizados por los mineros prehistóricos. D. Ramón los tenía depositados en grandes cajones de madera a modo de estantería en una de las habitaciones de su casa y se hallaban en perfecto estado de conservación. No he tenido conocimiento de cuál ha sido el destino de esta colección.
Sería interesante que los propietarios de las colecciones particulares de fósiles humanos y herramientas de trabajo etc. procedentes de las Minas de Texeo-Rioseco (Riosa), como parece ser que existen, por lo anteriormente expuesto, depositaran sus colecciones en algún museo asturiano, por qué no, riosano, donde todo el mundo pudiera contemplarlos y así admirar a nuestros mineros prehistóricos del cobre. La administración debería buscar el entendimiento con sus titulares, bien mediante convenios, acuerdos económicos, etc, de forma que pudieran reunirse todos estos fósiles, que son muchos, en un solo lugar, con lo que se conseguiría hacer un catálogo más exacto y completo que el actual.
TERCERO.-
TRAYECTORIA EN LA EXPLOTACIÓN DE LAS MINAS DE TEXEO –RIOSECO- (RIOSA).
Desde casi el momento de su descubrimiento por parte del ingeniero belga Van Straalen, las Minas de Texeo-Rioseco (Riosa) fueron explotadas sucesivamente por diferentes Compañías Industriales que, con mayor o menor éxito se prolongan hasta el año 1960, en el que se puede dar por terminada la actividad extractiva. Tras una primera fase (1888) de estudios previos y trabajos iniciales, se abre la iniciativa empresarial y así el propio Van Straalen, constituye la Sociedad Anónima Minas del Aramo, con domicilio en Pola de Lena, denominando al yacimiento "Teresita"; forman parte de esta sociedad, aparte de Van Straalen, Ernesto Guilhou, Aquilino Cárcaba y Heres, Jerónimo Ibrán y Casimiro González de Lena y Martínez -cura párroci de Pila de Lena -. La escritura se otorga en Pola de Lena ante el Notario Guillermo Blanco Villegas, con fecha 3 de mayo de 1892, inscribiéndose en el Registro Mercantil y de Bienes Muebles de Asturias Secc. 3ª, tomo 8, folio 90, hoja 87.(Rafael Pérez Lorenzo, en su libro Asturias e Inglaterra). El objeto de esta sociedad era la explotación de las minas de cobre y otros metales, con un capital social que se valoraba en 5.000 pts. (Mina Teresita y los registros Teresita 2ª, Teresita 3ª, Lolita y Lolita 2ª que aportaba y cedía Van Straalen, sitas en términos de Peña Blanca del Valle de Texeo, parroquia y término de Riosa y de otros que pudieran adquirirse en lo sucesivo; concretamente las tres Teresitas eran minas de cobre y de cobalto, de unas 30 ha. cada una y las Lolitas eran de hierro y se situaban en la meseta de la Sierra L´ Aramo. (Rafael Pérez Lorenzo, en su libro Asturias e Inglaterra). El primer Consejo de Administración estaba formado por personas de renombre: presidente Ernesto Guilhou, hijo de Numa Guilhou, el director, el propio Van Straalen, secretario Aquilino Cárcaba y como consejeros Jerónimo Ibrán y y Casimiro González. El capital inicial no concuerda con la importancia de los miembros del Consejo, ni con la importancia de la inversión económica que hubo de realizarse y que suponía la inmovilización en el primer año, que algunos cifran en 3 millones de libras (Jorge Diego Sánchez: Rioseco: Un pueblo minero abandonado en la Sierra del Aramo. Astura nº 7 Oviedo 1989).
Los avances producidos en el primer año fueron importantes, según nos dice Dory en su Memoria de 1893. Precisamente, en el año anterior, se inician las labores para la construcción del asentamiento de Rioseco así como de las diversas instalaciones. Asimismo, también se realizan los trabajos de preparación previos a la extracción de metales y el planteamiento de una mejora de las comunicaciones. No obstante, debido a las condiciones orográficas de la zona que hacen difícil el transporte del mineral hasta la Estación del Ferrocarril del Norte en Pola de Lena, incluso entre las bocaminas y las zonas de almacenamiento, la necesidad de lavaderos, el difícil acceso al enclave, la actividad se hace lenta y costosa.
Ante este cúmulo de dificultades VAN STRAALEN, en 1894, se pone en contacto con sus amigos ingleses y el catalán Sebastián J. Barris, formando en conjunto una nueva compañía, La Real Asturias Cobalt Company Ltd. (Revista Minera). La prioridad de esta Compañía era la explotación del cobalto debido a su rentabilidad, pero no fueron capaces de poner en marcha el yacimiento de las Minas de Texeo, terminando por desistir del proyecto (Rafael Pérez Lorenzo).
En esta situación se forma una nueva empresa provisional denominada Sociedad Lena-Mieres (24-6-1897), bajo la dirección del ingeniero Alfonso Dory que, precisamente, ha dimitido de su puesto en Hulleras de Turón. Alfonso Dory era un ingeniero que había participado activamente en la puesta en funcionamiento de la explotación de Las Minas de Cobre del Aramo (Minas de Texeo-Riosa), colaborando con Alejandro Van Straalen y Mario Álvarez del Manzano. Precisamente fue él quien dio a conocer al mundo el redescubrimiento de las minas Prehistóricas, primero con la documentada publicación realizada en la Revista Minera, Metalúrgica y de Ingeniería de Madrid en el mes de noviembre de 1893 y, al año siguiente (1894) en la revista belga "Revue Universelle des mines, de la métallurgie, des travaux publics et des arts appliqués a l´industrie": “Les Mines préhistoriques de l´Aramo (Asturies)”
No existen muchas menciones escritas sobre el nombramiento del ingeniero belga, D. Alfonso Dory, como director facultativo de las Minas de cobre de Texeo. Sin embargo, es la propia Revista Minera, Metalúrgica y de Ingeniería de Madrid, dirigida por D. Román Oriol la que, con fecha 24 de junio de 1897, hace referencia a este nombramiento en una nota publicada en la pág. 190 (Tomo XLVIII y XV de la Serie C.)
Esta es la transcripción de la nota:
"La Sociedad titulada Lena Mieres, que después de algunos trabajos importante de explotación va emprender ahora explotaciones en grande en las minas del Aramo, ha nombrado director facultativo a D. Alfonso Dory, distinguido ingeniero belga que ha hecho muchos estudios mineros en Asturias, y en especial en el Aramo. El Sr. Dory ha dimitido para ocupar su nuevo puesto, el que servía en la Sociedad Hulleras de Turón. Los Concejos de Lena y Riosa están de enhorabuena si las minas de cobre responden a lo que de ellas se espera"
La provisionalidad de esta empresa es patente, ya que el 3 de julio de 1897, se constituye la Sociedad The Aramo Copper Mines Ltd. en Londres, con un capital de 40.000 libras. Forman parte del proyecto el mismo Van Straalen; Zunz, E.R. Merton, H. Gardner y L. Corvilain, Secretario C.W. Aston Key.
Con ello se da un nuevo impulso a la explotación del Aramo, se mejoran las minas, se instala un cable aéreo desde la bocamina al poblado, se perfeccionan las fraguas y otras instalaciones para una mejor obtención de las menas, se amplía o renueva las construcciones del poblado de Rioseco, dándole aspecto inglés.
Se aborda el estudio para la construcción de una carretera – obra no terminada hasta 1904 – (Perez Lorenzo 1998; -págs. 294-295-) y se consiguieron en 1898 las primeras cien toneladas de mineral concentrado (Mª. Fernanda Fernández Gutiérrez).
Anuncio del Distrito Minero de Oviedo, en el Boletín de la provincia de Oviedo nº 125, de fecha 07-06-1898, en el que se señala el 13 de junio y siguientes para el reconocimiento de los terrenos que D. Alejandro Van Straalen, apoderado de la sociedad The Aramo Copper Mines Limited, pretende ocupar en El Cordal de La Segá y Valle de Texeo para la construcción de un camino de carro, dos planos inclinados, un tranvía aéreo y varios tramos de ferrocarril para el servicio de las Minas de cobre "Teresita" ( 8.050) y "Teresita" 2ª y otras pertenecientes a la sociedad:
No obstante, durante el periodo inglés los beneficios que se obtienen son pocos ya que, las inversiones que ha sido necesario realizar para la puesta en marcha de las minas, han sido muy fuertes (Rafael Pérez Lorenzo-testimonio del capataz Ramón Iglesias Laviades).
La actividad prosigue con altos y bajos, debido fundamentalmente, a los problemas que planteaba el transporte del mineral y a las variaciones en el precio del cobre.
Finalizada la Primera Guerra Mundial, en el año 1918, las minas volvieron a manos de Van Straalen, y su hermano político Mario Álvarez del Manzano. En el año 1919 se interrumpe la actividad de la empresa de forma tajante, no solo por la fluctuación del precio del cobre sino por razones ideológicas (Pérez Lorenzo y Diego Sánchez).
"Más adelante, las dificultades en el transporte del mineral, unido a los altibajos en el precio del cobre en los mercados internacionales y las, al parecer, tendencias germanófilas por parte de alguno de los socios ingleses (según el Sr Iglesias Laviades -se refiere al capataz de las minas en el periodo de Metastur, entre 1947-1960, uno de los socios era primo del Kaiser) impidieron la explotación continuada de las minas. No obstante, la compañía inglesa mantuvo personal en ellas hasta 1919, dejando después únicamente un ingeniero al cuidado de las instalaciones hasta 1924. ..." Ref. Pérez Lorenzo. pág 298, de su libro "Asturias e Inglaterra 1814-1913 , publicado por RIDEA en 1998.
"... Factores económicos (fluctuaciones en el precio del cobre) y de tipo político (relacionadas con las afinidades ideológicas e intereses de los propietarios) explicarían las vicisitudes de la explotación hasta su ruina al término de la Gran Guerra" Ref. Jorge Diego Sánchez: Rioseco un pueblo minero abandonado en la Sierra del Aramo. Astura nº7-1989 - p. 83.
The Aramo Copper Mines Ltd. siguió manteniendo la titularidad de las minas hasta 1924.
Respecto al ingeniero inglés que quedó al cargo de la explotación hasta 1924 hay recuerdos de las personas mayores del Valle de Llamo que nos comentaron que su única misión era: “subir diariamente a las minas, beberse una botella de coñag y escribir a su novia, carta que era llevada por el pinche a Pola de Lena a la vez que recogía el correo.” De las andanzas de este ingeniero inglés por la vertiente oriental del Aramo existen aún hoy algún vestigio: al margen de la carretera que desde el Alto de La Cobertoria va hasta la estación de T.V., en el Pico del Gamoniteiro, existen los restos de una cabaña por el construida que dio nombre al paraje que es conocido como “La Casa El Inglés”.
Con la llegada al poder del General Primo de Rivera, se produce el resurgimiento de la explotaciones de cobre, como consecuencia de la política proteccionista (subvenciones) que dio lugar a la reanudación de la actividad en las Minas de Texeo, sobre todo del cobalto, que se exportaba a Francia a través de la Empresa del Sur.
The Aramo Copper Mines Ltd. reinicia la explotación a finales de 1923 y trabaja casi durante una década vendiendo después a la Sociedad Minas del Aramo (Garre hermanos y Compañía). A finales de 1929, se construye un cable aéreo para el transporte de mineral desde las bocaminas al poblado de Rioseco (El Noroeste).
Al instaurarse la República la explotación se paralizó, realizándose el mantenimiento imprescindible (1931-1936).
Según publica el Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo nº 38, de fecha 14 de febrero de 1935, la falta del pago del canon de superficie da lugar a la caducidad de la concesión de las minas de cobre Teresita (8050), Teresita 2ª (9.633) y Lolita (9.661) -hierro - pertenecientes a The Aramo Copper Mines. Se les daba un plazo de 30 días naturales para poder solicitar la rehabilitación.
La última etapa tiene lugar entre 1947-1960, siendo la empresa Minero Metalúrgica Asturiana S.L. (METASTUR) la titular del yacimiento. –Registro Mercantil y Bienes de Asturias – Escritura de fecha 1-2-1947, registrada el 22 de marzo de 1947. Estaba constituida por los hermanos, Julio, Manuel y Pablo Alonso Rato, como Sociedad Mercantil de responsabilidad limitada, con domicilio social en Oviedo y capital de tres millones de pesetas. En esta época de resurgimiento participan también M. Santamaría y el coronel Ladreda (Alexander Olaizola: Un día en Riosa KRK 1999).
Durante este periodo fue la explotación más importante de Asturias alcanzando como máximo histórico las 370 toneladas los años 1954 y 1955 (Manuel Gutiérrez Claverol y Carlos Luque Cabal, Recursos del Subsuelo de Asturias).
Se reanuda la explotación minera con el fin de extraer cobre con destino a la planta química de Lugones, así como también para la exportación del producto de inferior ley a Bilbao (Rafael Pérez Lorenzo y Jorge Diego).
De esta última etapa me vienen a la memoria recuerdos que ya llamaron mi atención en aquel momento, a pesar de mi corta edad:
a) Por lo que se refiere al transporte del mineral: Cuando los camiones de marca Fiat y Lancia, sobre todo el Fiat de morro chato y color azul, subían renqueantes debido al peso del mineral, por la carretera serpenteante que ascendía desde Rioseco hasta La Mesta, para después, por un trazado más apacible, llegar hasta el Alto del Cordal; allí podían elegir: seguir hasta Pola de Lena, Mieres, Padrún, Oviedo, Lugones; o bien bajar a La Vega de Riosa, Oviedo, Lugones. Los dos trazados fueron utilizados, pero el más corto y de menor dificultad era el de La Vega.
b) Por lo que se refiere a los trabajadores que llegaron a superar el centenar, hemos de destacar a gran cantidad de mujeres que, principalmente, trabajaban en las cintas de escogido del mineral, lavaderos y talleres. Vivían en los pueblos cercanos – Llamo, Les Texeres, La Cantera, El Huespe, Muriellos Felguera, Villamer y otros pueblos del concejo de Riosa. En general, todos los trabajadores, tanto hombres como mujeres, eran de Riosa o de los pueblos limítrofes de los Concejos de Lena, Quirós y Mieres. Estas mujeres guardan con cariño algunas fotografías que constituyen un auténtico testimonio de su paso por las Minas de Texeo. En aquella época, década de los cincuenta, no era muy corriente, ver tantas mujeres trabajar en labores mineras. Amada, nos dice los nombres de muchas de ellas, aunque nos advierte que había más:
Felguera: María Turón, Guillermina la de Anina.
La Cantera: Luz la de Pepito y Amelia.
Muriellos: Letrita, Rosaura y María Bernalda.
El Huespe: Angeles y Nieves.
Llamo: Argentina, Amada y Lumina, Rosario -Amable - y Gloria.
Les Texeres: Consuelo y María.
De Rozacaxil: Sabel, Amadita, Laura..
De San Adriano: Guillermina.
De Villamer: Josefa y Gelinos (hijas de Vicente Maria Talina)
De otros Concejos recuerda a Adela, Milagros y Elvira, de La Fabariega (Mieres).; de Lena, Berta Cortina del Bar La Maerá - Muñón, Conchita de Reconcos
Algunas de ellas las mostramos a continuación:
Letrita (Muriellos), Amada (Llamo) y Luz (La Cantera), junto al plano inclinado por donde bajaba el mineral de cobre y de cobalto:
Amada,Tides (Candanal) y Luz:
Sabel (Rozacaxil), Amada (Llamo), Amadita (Rozacaxil), Consuelo Les Texeres) y Lumina (Llamo):
Primera mitad de la década de los años 1950-1960. Trabajadoras de las Minas de Cobre y de Cobalto de Texeo (Riosa). Sierra del Aramo.
De izquierda a derecha: Milagros, de La Fariega; Nieves, la del Huespe; ?, Lumina, la de Llamo; Consuelo, la de Les Texeres; Amores, el del economato; Amada, la de Llamo y Elvira de La Fariega:

Laura Villoria Vázquez de Rozacaxil (Riosa). Con 18-19 años, delante de unos de los camiones que transportaban el mineral, un "Lancia" con el volante a la derecha:

1956, trabajadoras del lavadero y de la cinta de escogío del mineral de cobre en Rioseco. Minas de Texeo (Riosa). En la fila superior, Gelines y Josefa de Villamer, hijas de Vicente María Talina, ? y Gloria; en la segunda fila, Argentina, Arturo el vigilante, Amada, Lumina, Guillermina, Celina, Elisa ...:
Avelino Martínez, de Les Yanes; Amelia de La Cantera y Milagros, de La Fariega:
En esta otra foto de 1957, aparecen los trabajadores del taller:
Fila superior por la izquierda: (?),Juan, (?), Eduardo, Lino Les Texeres, Adrián, (?), Quico les Texeres, Gelín de Armá (?), José Pin (?). Segunda fila por la izquierda: Luciano de La Maramuñiz, Amado La Castañar, Arturo Camblor (vigilante), Santiago, Agustín, Aladino de La Maramuñiz.
Igualmente nos cuenta Amada otros detalles:
-Que la empresa, según había oído a Aladino Álvarez, que estaba al cargo de las oficinas y a la vez era el practicante, en los últimos años antes de cerrar, llegó a tener mas cien obreros.
- Que las mujeres no trabajaban en el interior de la mina.
- Que, aparte de los trabajadores de Riosa, también había trabajadores de Lena, Mieres y Quirós, incluso que, algunos de los de Quirós, venían andando por el Puerto (Manuel, Quelino y Juan), más tarde se hospedaban en Llamo, en Casa Graciano (bar).
- Recuerda también Amada, que el Capataz Jefe era D. Ramón Iglesias Laviades y que otro de los capataces de la última etapa era D. Angel Vázquez, de Pola de Lena (Angel el del Plano).
- Asimismo nos dice quienes eran los vigilantes: Avelino Martínez, Paulino Martínez (de Llamo) Máximo Diaz (de Llamo), Arturo Camblor y Paulino Paredes, en el exterior.
CUARTO.-
EL POBLADO MINERO DE RIOSECO.-
Se encuentra a 7,2 Km. de La Vega de Riosa, a seiscientos cuarenta metros de altitud, sobre el pueblo de Llamo, en la vertiente oriental de la Sierra L´Aramo, a los pies del Pico Villuriz, rodeado de naturaleza pura por todos su vientos. Ocupa una superficie de unos mil metros cuadrados y conforma un conjunto arqueológico industrial formado por cinco edificios.
UNA FOTO HISTÓRICA. 1950.
Gracias a Soledad García Mártinez, vecina de Mieres y a su hija Marisol Fernández, podemos ofreceros esta foto -restaurada - del poblado minero de Rioseco (Riosa) en el año 1950 con todos sus edificios. Los tres destinados a viviendas de los mineros a la izquierda, el edificio donde se ubicaban las oficinas, el economáto y la cantina, en el centro; las cuadras en primer plano y, a la derecha, "La casona" donde vivían los técnicos de la empresa Metastur.
En la actualidad, han sido restaurados (2011), los tres edificios de las viviendas de los mineros y el de las cuadras que, finalmente, también fue utilizado como vivienda. El edificio administrativo (oficinas) , hoy en día, no existe. Estaba en ruina y no fue restaurado. Ahora es el aparcamiento. Por último, "La casona", no ha sido aún restaurado.
Soledad, de niña, vivió en Rioseco con sus padres, en el edificio central de los tres destinados a viviendas para los mineros de las Minas de cobre de Texeo:
Poblado minero de Rioseco e
instalaciones industriales desde La Campa Gil Robles, antes de la
restauración:
Estado de los edificios
destinados a viviendas de los mineros antes de ser restaurados en el año 2011:

Foto: José Luis Cabo Sariego
Foto: José Luis Cabo Sariego
1.- Cinco edificios:
- La casa del Ingeniero o de Dirección, “La Casona”. A día de hoy semiderruida (pendiente de restauración).
- El edificio de Los Servicios comunes (oficinas, economato, cantina). De este edificio solamente queda la planta semisótano.
En febrero de 1986, el
edificio de servicios comunes aún estaba en pie, según podemos ver en este
artículo del diario La Nueva España:
- Tres edificios destinados a viviendas de los mineros:
Fuente Periódico de Riosa
Así estaban los edificios destinados a viviendas de los mineros del poblado de Rioseco en el año 1950. Este es el central:
- Un edificio auxiliar, destinado a las cuadras inicialmente y después a vivienda
Antes de la restauración en el año 2011:
Las fechas claves de su construcción son dos:
a) En 1892, año en que comienzan las obras. Un año después ya hay construidas viviendas, fraguas, instalaciones de preparación, transportes, oficinas y laboratorios. DORY, Alfonso (1893): «Las antiguas minas de cobre y cobalto del Aramo, descubiertas por el ingeniero Sr. Van Straalen», Revista Minera, Metalúrgica y de Ingeniería, año XLIV, n.º 1463, 1 de noviembre de 1893, pp. 332-337; continuación, n.º 1466, 24 de noviembre de 1893, pp. 361-366.
b) En 1904 se concluyó la 2ª fase en la construcción del poblado, debido ya a la iniciativa inglesa, de ahí las características de los edificios construidos al más puro estilo inglés. Se construye también la carretera hasta el Alto del Cordal (Rafael Pérez Lorenzo).
Según testimonio del que fue capataz jefe durante la explotación del yacimiento por la Minero Metalúrgica Asturiana S.L. (METASTUR), D. Ramón Iglesias Laviades, las obras del poblado fueron realizadas por el maestro de obras de Fábrica de Mieres, D. Vicente García.
María Fernanda Fernández Gutiérrez, en la Ponencia presentada en el IV Congreso Internacional sobre Patrimonio Geológico Minero celebrado en Utrillas (Teruel), 25 28 de setiembre 2003, titulada: "Nueva aproximación a las Minas de cobre y de cobalto de la Sierra del Aramo: La explotación contemporánea y el enclave de Rioseco, Riosa (Asturias)", aparte de realizar un muy interesante trabajo sobre las Minas de Texeo, (Riosa), también hace referencia al poblado de Rioseco, al que considera como PATRIMONIO INDUSTRIAL.
Las construcciones nos dan una imagen bien diferenciada de lo que es la arquitectura tradicional de la zona. La presencia de ingenieros extranjeros, no hay duda que influye en las características constructivas de los edificios de este poblado, acercándolos a los modelos propios de la arquitectura industrial.
Una de las características claras de estas construcciones son el ladrillo macizo de color rojo, utilizado en puertas, ventanas y esquinales y que fue fabricado en las inmediaciones del poblado, concretamente en la parte baja de la ladera que hay frente la entrada principal de la “La Casona”. Aún existen vestigios de tal actividad. Destaca sobre el resto de los edificios, La Casa del Ingeniero o de Dirección – “La Casona”, residencia también de los técnicos. Tiene unas dimensiones mucho mayores al resto de edificios, incluso en cuanto a su altura. Estaba dotada de planta baja, piso y piso bajo cubierta; la cubierta era a dos aguas. Por la parte norte disponía de cinco ventanales de gran amplitud, (tanto en la planta baja como en el piso primero), y en la parte sur cuatro (tanto en la planta baja como en el primer piso); la parte este, en la planta baja: dos ventanas de mayor tamaño en los extremos y otra en el centro de pequeñas dimensiones, en el piso primero un solo ventanal y en el bajo cubierta otro (ambos en el centro de la fachada); la fachada oeste disponía de tres ventanales, dos de grandes dimensiones en la planta baja y uno de menor dimensión en el bajo cubierta, la planta primera no tenía ningún hueco en esta fachada. Tenía una entrada principal por la cara sur y dos auxiliares por su fachada norte, que es donde estaba la cocina, los lavaderos y los servicios. Tenía una gran escalera de madera de castaño por la que se accedía al piso superior, la cual estaba dotada de una barandilla muy hermosa. En el piso superior había un gran salón, y los dormitorios, los cuales disponían todos de chimeneas, también había una cocina y un baño; el piso bajo cubierta era muy amplio y tenía iluminación a través de sendas ventanas pequeñas, una por la fachada Este y otro por la Oeste.
En la planta baja estaba la cocina, era de grandes dimensiones, miraba a las fachadas norte y este, el pavimento era de baldosas blancas y negras; también tenía utensilios de cobre que llamaban la atención. En la fachada oeste había un gran salón con dos grandes ventanales.
Debemos resaltar que en esta casa, la colocación del ladrillo macizo de color rojo, es diferente al lineal simple del resto de los edificios: dentados en los esquinales y las embocaduras se suman al resalte de la clave (Mª Fernanda Fernández Gutiérrez).
La mayoría de estos detalles son recuerdo de mi infancia, ya que, si bien el poblado no disponía de Iglesia, el cura párroco de La Vega de Riosa, D. Nicanor López Brugos, en la última etapa de la explotación, periódicamente, subía a decir misa y yo le acompañaba como monaguillo, en algunas ocasiones; el recorrido lo hacíamos en moto, una MV de dos tiempos. Partíamos de La Vega en dirección Pola de Lena hasta El Alto del Cordal (7 Km.), nos desviábamos a la derecha en dirección a La Mesta (2,6 Km.) y desde aquí, bajábamos por la serpenteante carretera hasta el poblado. (3 Km.)
En el año 1989, Jorge Diego Sánchez publica un artículo muy interesante sobre este poblado, "Rioseco: un poblado minero abandonado en la Sierra del Aramo". Astura nº 7, Oviedo, págs. 82 a 85. Un artículo en el que aporta planos a escala de los diferentes edificios con su distribución interior, incluso del edificio de servicios que albergaba las oficinas, el economato y la cantina, hoy desaparecido y del que solamente se conserva la planta semisótano. Los planos son obra de Astur Paredes.
Planos del edificio de servicios comunes -realizados por Astur Paredes -:
Plano de una de las casas de los trabajadores (son tres idénticas) -realizados por Astur Paredes -:
La Casona, donde
vivía el ingeniero
director y los técnicos:
Jorge Diego considera el nacimiento del poblado minero de Rioseco fruto de la relación entre la coyuntura económica y demográfica. Está claro que el redescubrimiento de las Minas de cobre de Texeo por el ingeniero belga D. Alejandro Van Straalen, en el año 1888 y la explotación inmediata de las mismas, dio lugar al nacimiento de este pueblo, un pueblo que en nada se parecía a los de su entorno, dotado de características más propias de los pueblos de los países de donde procedían los técnicos y las empresas que casi desde el inicio participaron en la dirección de las labores de extracción del mineral de cobre.
Puede suceder y en el caso de Rioseco sucedió, que un asentamiento humano que nace como consecuencia del descubrimiento de un recurso natural, puede llegar a desparecer, bien por su agotamiento, por las difíciles condiciones de extracción y transporte, o bien por las fluctuaciones económicas -en el caso de Rioseco por la fluctuaciones del precio del cobre -.
Un pueblo como Rioseco era la envidia de los pueblos que le rodeaban por los signos de modernidad que se podían apreciar. Sin perjuicio de que lo analicemos con más detalle más adelante, señalamos dos a modo de ejemplo: dispuso de comunicación telefónica ya en el año 1892 (Revista Minera, D. Román Oriol, 16 de setiembre de 1893 -nº 1457-), cuando la capital del Concejo, La Vega no la tuvo hasta mediados del siglo XX; también, tuvo comunicación por carretera en el año 1904, treinta años antes de que La Vega, ya que la carretera Oviedo -Pola de Lena por Riosa llegó a La Vega, provisionalmente en el año 1930 y definitivamente en el año 1935. Sin embargo, toda esta prosperidad se vino abajo como un castillo de naipes. Solo hizo falta que se produjera una fuerte bajada de los precios del cobre para que "Metalsa", la última empresa de la época moderna (1947-1960) que trabajó en estas minas, interrumpiera la explotación, cuando en el interior de las mismas aún se conservaban buenas reservas de mineral de cobre y de cobalto. Rioseco, según escribe Jorge Diego, es un autentico ejemplo de lo que él denomina "discontinuidades históricas".
Las construcciones nos dan una imagen bien diferenciada de lo que es la arquitectura tradicional de la zona. Según escribe Jorge Diego, "Se trata de edificaciones que recuerdan el tipo de casa ferroviaria, de inspiración inglesa". La presencia de ingenieros extranjeros, no hay duda que influye en las características constructivas de los edificios de este poblado, acercándolos a los modelos propios de la arquitectura industrial.
Otra referencia interesante al poblado minero de Rioseco la tenemos en el libro de Rafael Pérez Lorenzo, "Asturias e Inglaterra (1814-1913)...", pág. 297 - publicado por el RIDEA en el año 1998-. Pérez Lorenzo, toma como referencia lo publicado por Jorge Diego Sánchez: "Rioseco un pueblo minero abandonado en la Sierra del Aramo".Astura nº 7. 1988, págs. 84 y 85.
El poblado disponía de los siguientes servicios:
- *Comunicación telefónica: En el año 1892, existía comunicación telefónica entre Ablaña, donde residía el Ingeniero VAN STRAALEN, y Rioseco (Revista Minera 16 de setiembre de 1893,nº 1457). Sin embargo, la capital del Concejo, La Vega, no la tuvo hasta mediados del siglo XX.
Respecto a este tema, el Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, D. Miguel Ángel de Blas Cortina, cree que esa comunicación era más bien entre las cabañas situadas en la zona de "La Campa les Mines" y su casa de "La Quinta", situada frente a la Sierra L´Aramo, en la zona de Muñón Cimeru(Lena), donde se hallaban las Minas de mercurio de La Soterraña de las que era director.
- *Agua potable procedente de una captación realizada en las inmediaciones del Averón de Foz, donde, todavía hoy, se puede ver de dónde tomaban el agua. Agua también utilizada en las las instalaciones industriales (lavadero, vía húmeda amoniacal etc.)
- * Comunicación por carretera a través de La Mesta, hasta el Alto del Cordal, con salida a Pola de Lena, a partir del año 1904.
Carretera de La Mesta a Rioseco, en la actualidad:
- *Suministro de energía eléctrica (a partir de 1947), primero para las instalaciones industriales, incluso hasta pie de las bocaminas (aún se pueden ver las casetas de los transformadores) y después para el poblado.
Caseta del transformador en Rioseco:
Caseta del transformador en La Campa Texeo, por debajo del piso 2º:
*Servicio médico, atendido por un practicante.
En la última etapa de la empresa, el practicante era D. Aladino Álvarez, quien, una vez cesada la actividad de la empresa en el año 1960 pasó a desempeñar la misma función en el Pozo Montsacro, llegando a ser, también alcalde del Ayuntamiento de Riosa (03-04-1979 a 08-05-1983).
Aladino Álvarez, ejerció de practicante y administrativo en la última etapa de la empresa Metastur:
-*Economato y cantina.
En esta foto podemos ver a "Amores" - con tirantes y gafas-. Era el encargado de la cantina y el economato:
2.-Instalaciones de producción:
En un nivel superior, por encima del poblado formando una plataforma, existen restos de las siguientes instalaciones:
a) Fundición para mata de cobre (se conserva la chimenea industrial): Según el testimonio de Amada, una de las trabajadoras de la última etapa, fue construida bajo la dirección de D. Eduardo, yerno de D. Julio Rato, uno de los dueños de la Empresa; como oficial de obra participó Lino Les Texeres; También trabajó en ella Antón de La Granxa. Tiene unos veinte metros de altura. Es rectangular, perfil decreciente en altura y motivos moldurados en su extremo superior. En la base, cada uno de los lados tiene dos metros de longitud y en su extremo superior un metro y veinte centímetros aproximadamente. Está construida de ladrillo macizo de color rojo. Está perfectamente conservada. También nos dijo que la zona donde se ubica la chimenea se le llamaba "La Húmeda" Muchos de estos datos se pueden apreciar en las fotos siguientes:
La chimenea aún conserva su esbeltez:
La Chimenea apunta al Pico Villuriz:
El estado de conservación es perfecto:
La anchura de los lados en la parte superior se puede conocer contando el número de ladrillos colocados (1.20 m. aproximadamente):
Interior de la chimenea de Rioseco con escalera hasta la cumbre:
Interior de la Chimenea de Rioseco en la base de la misma:
Acceso a la base interior de la Chimenea de Rioseco:
Chimenea de Rioseco desde el acceso a su interior:
Chimenea de Rioseco desde el sur, con Peñamanteca al fondo:
b) Plantas isodromía -concentración por mesa de gravitación- y de lixiviación amoniacal -vía húmeda amoniacal-, para la recuperación del cobre en los minerales de más baja ley o de los estériles del lavadero, con un contenido medio en cobre del 1%.
Realizada en mampostería de piedra y ladrillo, Se aprecia el enorme volumen de esta construcción, que debió estar unido al lavadero o zona de decantación. Efectuadas las labores de limpieza de las instalaciones en el año 2011 por FUCOMI, se aprecia con mayor detalle los restos que aún resisten el paso de los tiempos y que pueden verse con claridad en las fotos del panel informativo colocado en las inmediaciones de las mismas.
En el apartado "10º BENEFICIO DE LAS MENAS, apartado d) he hecho una extensa referencia a estos dos procedimientos para conseguir el máximo aprovechamiento del mineral.
Foto: José Luis Cabo Sariego.
Foto: José Luis Cabo Sariego.
Lavaderos y Plantas de isodromía y lixiviación:
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